Temor en Haití
Vacío de poder
La posposición de las elecciones que estaban pautadas para ayer domingo en Haití no ha bajado del todo las tensiones políticas y sociales. Miles de personas volvieron a tomar las calles en Puerto Príncipe para reclamar la renuncia del presidente Michel Martelly, quien debe entregar el poder el 7 de febrero próximo.
La suspensión de los comicios fue lo más sensato, pero ahora el panorama apunta a un vacío de poder, que traería un recrudecimiento de las protestas que se han registrado después de las irregularidades que caracterizaron las elecciones del 25 de octubre. Al menos por ahora luce que habrá que sortear muchos obstáculos para consensuar la designación de un consejo de Gobierno que convoque a elecciones en un plazo prudente.
También se anticipan dificultades para la integración de un consejo electoral que garantice unas votaciones libres de sospechas. Para las elecciones de ayer domingo, que fueron aplazadas después que el candidato opositor, Jude Celestin, se retiró de la contienda, había mucha incertidumbre. Por la elevada temperatura se temía que pudieran terminar en un baño de sangre. En la víspera manifestantes incendiaron oficinas electorales y vehículos en demanda de que fueran aplazadas.

