Acuerdo político
Buen ejemplo
Las negociaciones entre los partidos políticos para formar Gobierno en España representan, al menos por estos lares, un buen ejemplo de integridad. Ningún legislador se ha vendido al mejor postor y las conversaciones entre los líderes políticos han girado alrededor de reformas. Los del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, y Ciudadanos, Alberto Rivera, acaban de suscribir un acuerdo “para un gobierno reformista y de progreso” en España.
Ese acuerdo entre el PSOE, que ocupó el segundo lugar con 90 curules, y Ciudadanos, el cuarto, con 40, no garantiza una salida a la crisis que ha impedido formar Gobierno, pero allana el camino. Contempla una reforma de la Constitución, una reforma fiscal y laboral, defensa de la unidad de España y rechazo frontal a un eventual referéndum para la independencia de Cataluña.
No es lo que se está acostumbrado ver por aquí, donde lo primero que aflora en cualquier pacto político son los intereses personales. Tras las elecciones del 20 de diciembre España ha caído en una suerte de vacío porque el Partido Popular, que quedó en primer lugar con 130 diputados, ni las demás fuerzas políticas han podido superar diferencias. Sin embargo, a ningún líder se le ha ocurrido una propuesta deshonesta.

