Los dirigentes perredeístas Guido Gómez Mazara y Tony Peña Guaba contribuyen con la reconciliación y la disciplina de ese partido al acatar el fallo de la Junta Central Electoral (JCE) que rechazó sus alegatos sobre los resultados de la convención de septiembre. Al elegir la vía legal sobre la base de que habían sido víctimas de fraude en sus aspiraciones para las secretarías general y de organización del PRD, a Gómez Mazara y Peña Guaba no les queda más que acoger la sentencia. Pero al anunciar su integración a las labores partidarias consolidan su vocación democrática y compromisos con el partido. Al anularse cientos de actas se demostró que los dos candidatos tenían razón en sus alegatos de que se habían registrado irregularidades durante el proceso de votación. De ahí que sus alegatos no fueran una necedad, sino que estaban fundamentados en casos valederos. Pero como el tribunal determinó que las irregularidades no alteraban los resultados Gómez Mazara y Peña Guaba no titubearon en acatar la sentencia y en poner a disposición de la unidad y reconciliación del PRD su capacidad y experiencia. Se trata de una decisión que la dirección de ese partido debe ponderar al máximo en aras de la integración que tanto necesita.
El pacto de Zelaya
Se tenía entendido que Manuel Zelaya había viajado a República Dominicana en virtud de un acuerdo para restaurar la gobernabilidad en Honduras. Pero ahora resulta, conforme a su denuncia y propuestas, que el ex mandatario no está satisfecho con la salida a la crisis de su país. Se ha quejado de que aún permanecen en sus cargos y disfrutan de impunidad los protagonistas del golpe de Estado en su contra. Quizás Zelaya deba recordar que los participantes en el atentado contra el orden democrático fueron indultados por el presidente entrante Porfirio Lobo. La posición de Zelaya contrasta con la actitud que asumió cuando aceptó exiliarse en República Dominicana en virtud del arreglo entre Lobo y el presidente Leonel Fernández. Para él la reconciliación que se ha garantizado no es tal porque dice que todavía persisten violaciones de los derechos humanos y persecución contra sus seguidores. Pero además que no están dadas las condiciones para retornar a Honduras.

