Gaspar Hernández a la intemperie-
Tras las inundaciones provocadas por el río Joba y la cañada Borinche, Gaspar Hernández ha quedado prácticamente a la intemperie, con decenas de familias esperando un socorro oficial que no acaba de llegar.
Las corrientes, que pasan por el centro del municipio, anegaron viviendas y comercios, además de causar daños millonarios a la producción.
Con los escasos ajuares que pudieron conservar muchas familias permanecen en la calle, expuestas a las epidemias que generan las inundaciones. En sectores como Los Franceses, El Caimán, Cueva de los Leones, El Semillero y otros los daños son palpables.
Los torrenciales aguaceros del miércoles y el jueves de la pasada semana provocaron que ríos, arroyos y cañadas se desbordaran.
Hasta el asfaltado de varias calles que apenas había iniciado el Ministerio de Obras Públicas resultó parcialmente afectado por las violentas inundaciones.
La desesperación cunde entre los residentes, que esperan de las autoridades que no las abandonen a su suerte después que lo han perdido prácticamente todo.
Ante un drama tan espantoso, las autoridades no deben demorar en socorrer a todos los afectados por el fenómeno atmosférico. Conmueve perderlo todo sin encontrar siquiera consuelo.

