En Haití
Cunde malestar
El 14 de junio próximo el presidente interino de Haití, Jocelerme Privert, cesa la extensión de su mandato en virtud de un acuerdo con las diferentes fuerzas políticas. Pero a medida que avanza el tiempo la incertidumbre en torno a un vacío de poder gana terreno en la vecina nación. Es muy poco lo que se ha avanzado para garantizar la estabilidad política y la continuidad del proceso electoral.
Ha trascendido que la comisión creada para verificar las irregularidades en la primera vuelta del 25 de octubre de 2015 recomendó que se celebren nuevas votaciones. La junta, designada por Privert, estima que hubo “demasiados votos zombi”.
Sin embargo, persiste el obstáculo de que el partido del candidato Jovenal Moise, que quedó en primer lugar en las votaciones, no acepta que se revisen los resultados.
El juego se traba aún más porque para el otro candidato llamado a competir en la segunda vuelta, Jude Celestin, la revisión de los sufragios es lo que garantiza la celebración del balotaje.
Mientras la nación parece encontrarse en un callejón sin salida, la inseguridad ciudadana cobra nuevas víctimas en las calles. Por ahora no se prevé el desenlace del impasse. La comunidad internacional tendrá que por lo menos prestar atención al drama haitiano.

