El PRSC ni muleta ni bisagra
El 5.6% obtenido en las elecciones del 15 de mayo ha estimulado el ego del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), a tal punto que la organización proclamó que no volverá a ser “bisagra ni muleta” del Gobierno. Tanto la votación como la ruptura con el Gobierno peledeísta para aliarse a la oposición no dejaron constituir sorpresas en un partido que se pensaba agotaba sus últimos cartuchos en la vida política.
Pero a decir verdad fue de los partidos que resultó mejor ranqueado en un escenario tan fragmentado. A su votación hay que agregar una senaduría, varios diputados y algunas sindicaturas. No se sabe cuál hubiera sido el resultado de concurrir con candidaturas propias en el nivel presidencial, pero en cuanto al congresual y municipal demostró que conserva todavía importante incidencia.
Al aliarse al Partido Revolucionario Moderno (PRM) se pensó que solo aportaba las siglas y el puesto número 3 en la boleta, pero los resultados indican que el PRSC, que en una época llegó a constituir la principal fuerza política, está todavía con vida. La realidad es que deserciones ni las alianzas han marcado su reducción a grupo minoritario. De todas formas su recuperación dependerá más de su capacidad de trabajo que de su tradición en la vida política.

