Es obvio que la estructuración de la boleta electoral del Partido Revolucionario Dominicano PRD) resultó un arduo ejercicio. Pero las sorpresas y decisiones de última hora que saltan a la vista han quedado opacadas frente al golpe de efecto que surtió la presentación de los nominados. La boleta tiene algunos nombres que, en el mejor de los casos, se prestan a conjeturas, pero también tiene otros asociados al respeto, la decencia y las buenas causas. La nominación de seis mujeres como candidatas a senadoras y la gran cantidad de jóvenes profesionales representan dos de los puntos más luminosos en la conformación de la boleta. La armonía que caracterizó la ceremonia también constituye un buen signo para un partido que ha tenido que lidiar con múltiples obstáculos internos, quizás no despejados del todo. Pero con la proclamación el PRD cabalga en un nuevo escenario. Hoy se habla más de la nominación de sus candidatos que de cualquier otro problema. Aunque el gran reto de los candidatos sea tener un papel airoso en las congresuales y municipales del 16 de mayo, por ahora puede decirse que el liderazgo del ingeniero Miguel Vargas Maldonado como presidente del PRD salió fortalecido. El tiempo se ocupará del resto.
Iniciativa saludable
Ees saludable la iniciativa del Colegio de Abogados de la República Dominicana de editar y divulgar en forma gratuita la nueva Constitución. Es importante que cada ciudadano, pero sobre todo quienes hacen opinión pública, conozcan sus derechos y deberes. La falta de información limita la toma de conciencia de la ciudadanía. La Constitución no soluciona ni evita los problemas, pero contribuye con la seguridad. El Colegio de Abogados considera indispensable para el fortalecimiento de la democracia y el Estado de derecho que cada dominicano conozca sus derechos constitucionales como requisito para reclamarlos con conciencia y exigirlos con autoridad. Cabe esperar que el texto sea leído y discutido por todos los sectores que trabajan con los derechos ciudadanos. Y que permanezcan alerta para que la Carta no sea reducida a un simple pedazo papel. Aunque no represente el sentir de todos los sectores la Constitución debe conocerse y cumplirse.

