Aunque baja tono, Trump inquieta.-
A apenas horas de los resultados de las elecciones en Estados Unidos, el presidente Donald Trump bajó el tono de su discurso, tornándolo más conciliador.
Pero esa moderación no ha sido suficiente para calmar la preocupación de cientos de miles de latinos legales e ilegales que viven en la nación, quienes se han movilizado por temor a ser deportados.
Tras un encuentro en la Casa Blanca con el presidente Barack Obama, el magnate se mostró jovial y distendido, colmando de elogios al actual mandatario estadounidense.
Esa transición, sin embargo, no ha bastado para tranquilizar los ánimos de cientos de miles de documentados e indocumentados sobre la política migratoria de Trump.
Entre las razones por las cuales por lo menos 6 de cada 10 hispanos votaron a la demócrata Hillary Clinton está el miedo que despertó el presidente electo en su campaña. El caso de que perdiera en voto popular debe servirle como punto de reflexión al próximo inquilino de la Casa Blanca.
Es necesario que durante el proceso de transición Trump envíe señales cada vez más concretas para bajar la todavía caldeada atmósfera.
Los hispanos y otros de los cientos de miles de los 56 millones de inmigrantes, no solo los ilegales, temen a una cacería bajo distintos pretextos. Y Trump lo sabe.

