En Valle Nuevo
Diálogo prudente
Sin importar que haya sido condicionado, es alentador el diálogo con los productores agrícolas de Valle Nuevo encabezado por el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Francisco Domínguez Brito. Hablar con las cartas sobre la mesa será siempre la vía más idónea para abordar conflictos y rebajar tensiones.
La advertencia de que no se permitirá la agricultura en el parque nacional no es un obstáculo en la saludable conversación para encontrar una salida al problema que se ha planteado con el desalojo de los productores.
Por ahora Domínguez Brito cuenta con el respaldo de los sectores más sensatos en la recuperación de la zona donde nacen las principales fuentes que abastecen de agua al territorio. En beneficio de unas cuantas familias no se puede arriesgar a la inmensa mayoría de la población. Pero no todo ha sido aplausos.
En el proceso para recuperar el parque se ha criticado duramente la exclusión de los propietarios de cabañas, en su mayoría atribuidas a funcionarios, oficiales y exoficiales, así como a personas influyentes.
Medio Ambiente no ha querido siquiera identificarlos. Pero reubicar a los productores o buscar alguna solución que se ha planteado con los productores es lo más factible.

