En la UASD
Crecen nubarrones
La conformación de una comisión para revisar la nómina y otros asuntos en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) no puede erigirse en punto de conflicto, y mucho menos que genere algún tipo de perturbación en la docencia. El rector Iván Grullón sabe que no puede imponer una comisión homogénea, que se identifique con sus puntos de vista.
Los encargados de la misión tienen que representar a todos los sectores, a fin de que haya equidad y equilibrio.
Aunque la Federación de Asociaciones de Profesores (Faprouasd) debe evitar por todos los medios cualquier toque personal en sus objeciones a las decisiones de la rectoría de la UASD. Si ambas partes acordaron el saneamiento de la nómina es porque la medida tiene alguna significación para mejorar la salud financiera, administrativa y académica de la casa de estudios.
Ha de insistirse en que las diferencias con la conformación de la comisión no son para que Faprouasd amenace con retomar la lucha, sobre todo en un momento en que es necesario bajar las tensiones a fin de avanzar en el calendario académico.
Y la rectoría, antes que exacerbar el conflicto con posiciones intransigentes, lo que tiene que hacer es bajar las tensiones con decisiones flexibles.

