Período
Para reflexionar
Como es ya una tradición son muchos los que a estas alturas tienen sus bártulos preparados para vacacionar durante el feriado de la Semana Santa.
Unos se van a centros turísticos, otros aprovechan para visitar y reunirse con familiares y muchos se quedan en sus hogares. Otros entienden que la Semana Santa es para honrar la tradición cristiana, con vocación de fe. Si algo se puede criticar de las formas que se eligen para pasar estos días es el desenfreno, que siempre suele traer consecuencias fatales. La moderación no siempre es la norma, por más llamados, exhortaciones y prevenciones que se tomen.
Con la amplia gama de conflictos que azotan al país, de los cuales algunos fueron expuestos por sacerdotes durante la celebración del Domingo de Ramos, el feriado debería servir a cada ciudadano para reflexionar sobre el aporte que puede hacer para ayudar a combatir los males.
Ningún lugar de recreo impide sacar un momento para reflexionar, por ejemplo, sobre la seguridad ciudadana, el orden público, la crisis de valores, la familia y otros problemas sociales que agobian a la población.
Son males en que coinciden sacerdotes, obispos y otros sectores, que no han llegado ni desaparecerán por generación espontánea. No todo puede dejársele a las autoridades. O a los otros

