El Partido Revolucionario Dominicano (PRD) ha dado un paso importante al solicitar asistencia a la Junta Central Electoral (JCE) para revestir su convención del 6 de marzo próximo de la mayor transparencia y credibilidad. Al margen de las tensiones generadas por el proceso, con la petición de observadores, que se le faciliten los centros de votación, valijas, la elaboración de un padrón semiabierto y alguna otra colaboración, el PRD procurar garantizar un ejercicio diáfano. Se trata de una novedad que, además de enrumbar por nuevos senderos los conflictivos procesos internos de la entidad, resalta la solvencia de la comisión organizadora presidida por Enmanuel Esquea Guerrero. Por la importancia que tiene, la comisión que solicitó la intervención de la JCE estuvo integrada, además de Esquea Guerrero, por el secretario general Orlando Jorge Mera, el delegado Virgilio Bello Rosa y los dirigentes Milagros Ortiz Bosch y Geanilda Vásquez. Es obvio que los perredeístas, que han tenido que pagar un alto precio por sus rebatiñas internas, están en otra onda como organización política. En aras del fortalecimiento del sistema de partidos la Junta debe ponderar la solicitud hecha por el PRD en torno a su convención.
La crisis haitiana
El Consejo Electoral Provisional de Haití ha fijado para el 20 de marzo la celebración de la segunda vuelta de su traumático proceso de votaciones. Sin embargo, muchos se preguntan qué pasará con el presidente René Prèval, quien debe dejar el poder el 7 de febrero próximo. El panorama político no ha dejado de complicarse con la decisión de Estados Unidos de suspender el visado a varios funcionarios y la vinculación con el narco y la corrupción de políticos haitianos. La comunidad internacional consiguió que el candidato oficialista Jude Celestin fuera excluido de la segunda vuelta, que ahora se disputarán la ex primera dama Mirlande Manigat y el cantante Michel Martelly. Pero la gran incógnita la representa todavía la suerte del presidente Prèval, a quien por la falta de condiciones prácticamente le impusieron los comicios con el propósito de expulsarlo del poder. La visita de la canciller estadounidense Hillary Clinton indica que hay algunos obstáculos que remover.

