Empresarios Herrera
Parada naranja
No por el simbolismo y la sutileza deja de llamar la atención las críticas y demandas de los empresarios de Herrera contra la política económica del Gobierno. Su presidente Antonio Taveras Guzmán ha insistido en la necesidad de cambiar el modelo económico, en contra de la defensa y los beneficios que exhiben las autoridades de su aplicación.
Ahora los empresarios han recreado el viejo movimiento de las sombrillas amarillas que marcó la lucha del 4% para la educación preuniversitaria con una parada con paraguas naranja en demanda de atenciones para la operación de sus firmas. La Asociación de Empresas Industriales de Herrera ha citado entre esos males la falta de iluminación, canales de drenaje, arreglo de calles y seguridad pública, así como la erradicación o reubicación de los negocios informales.
La parada, por el mensaje que connota, tiene necesariamente que llamar la atención como método. Más cuando se sabe que el sector empresarial ha tenido siempre un puente para comunicar sus demandas en forma directa a las principales autoridades. Si las diligencias se han hecho es obvio que no han prosperado.
Taveras Guzmán destacó que los problemas en el entorno de Herrera limitan también a la inversión extranjera al no contarse en la zona con un ambiente accesible y adecuado. Al margen de sus reales objetivos, la parada naranja a que recurrieron los empresarios para exponer la situación se presta a muchas interpretaciones.

