Venezuela
Al rojo vivo
Apenas ha culminado la votación para la Constituyente que ha aislado al Gobierno de Venezuela, el Tribunal Supremo de Justicia ordenó el retorno a prisión de los opositores Leopoldo López y Antonio Ledezma bajo el alegato de que había informaciones de que planeaban fugarse del país.
En tanto los opositores eran sacados en forma violenta de su residencia y las protestas cobraban impulso se propagó la versión de que la fiscal general Luisa Ortega Díaz, una crítica del presidente Nicolás Maduro, había sido retenida en la sede del organismo judicial.
Tras la votación del domingo, que se cerró con un saldo de 11 muertos, las principales naciones de América Latina y Europa advirtieron que no reconocerían los resultados, mientras que Estados Unidos decidió, en represalia, aumentar las sanciones contra el régimen de Maduro.
Los opositores López y Ledezma estaban en prisión domiciliaria como parte de una supuesta maniobra del Gobierno para aplacar la indignación que causó la violenta ocupación de la Asamblea Nacional por grupos paramilitares que incluso golpearon a varios legisladores.
Lo más suspicaz ha sido que el tribunal de justicia alegó que revocó la prisión domiciliaria porque recibió informaciones de inteligencia de que ambos políticos planeaban fugarse.
Pruebas concretas que sustentaran la decisión no tenía ninguna, tornando más evidente que la medida es parte de la represión que ha seguido a las candentes protestas contra el referéndum para revisar la Constitución y suprimir el Parlamento. El panorama se ha puesto al rojo vivo.

