Un infarto fulminante del conductor, que fue una de las hipótesis barajadas en principio, ha sido sustentado como la causa del accidente que el viernes 12 causó la muerte de 11 personas que viajaban en una voladora que se precipitó al mar Caribe. Así lo confirmó la necropsia practicada por el Instituto Nacional de Patología Forense a Juan Roberto Familia a instancia del Ministerio Público. La Autoridad Metropolitana del Transporte (Amet) había determinado que el accidente, en que también resultaron 15 heridos, no había sido causado por fallas mecánicas. Pero como el cuerpo de Familia había sido sepultado quedaba la interrogante de si la causa del aparatoso suceso había sido por algún problema humano. Una de las versiones que circuló en principio fue de que el conductor había sufrido un desmayo que lo hizo perder el control de la voladora. El patólogo Sergio Sarita Valdez explicó que Familia sufrió una arritmia, seguida de un síncope y un paro cardiorrespiratorio. Las investigaciones del suceso, que también ha sonado la alarma sobre las condiciones en que circulan los vehículos de transporte de pasajeros, han terminado como tenía que ser: sin cabos sueltos, que siempre originan conjeturas.
Puentes peatonales
La muerte de una niña de 11 años atropellada por un camión se convirtió en detonante de una candente protesta protagonizada por residentes en la periferia de la autopista Las Américas. María Angela Marte Mieses cruzaba la vía próximo a Andrés, Boca Chica, cuando fue atropellada por un camión que conducía Reyes de Jesús Payero Rodríguez. Residentes en Andrés y sectores aledaños bloquearon un largo tramo de la autopista con piedras y palos, e incendiaron neumáticos, en protesta por un suceso que atribuyeron a la falta de puentes peatonales. Alegan que en múltiples ocasiones han solicitado la construcción de las obras, temiendo precisamente tragedias como la que costó la vida a la niña, pero que lo único que han recibido ha sido promesas. Aunque no se reportaron heridos ni agresiones por lo menos hubo un largón tapón que interrumpió el tránsito por Las Américas por espacio de dos horas. A lo mejor ahora las autoridades comprenden la demanda.

