La presencia en Haití del exdictador Jean Claude Duvalier y del derrocado expresidente Jean Bertrand Aristide podrían convertir a la atribulada nación en una bomba de tiempo. La frágil estabilidad social y política pende de hilo tras la maniobra del presidente René Prèval al propiciar, en el ocaso de su mandato, el retorno sin condiciones de Duvalier y Aristide. Si Prèval perseguía arbitrar la transición o mantenerse como una fuerza de equilibrio no se le ha dado con las encendidas protestas que se han propagado por Puerto Príncipe para que abandone el cargo cuanto antes. Gracias a arreglos con la comunidad internacional, el gobernante, que debió entregar el cargo el 7 de mes, regirá hasta mayo los destinos de la golpeada nación. En modo alguno puede verse como resultado de vocación democrática su decisión de dotar de pasaportes a Jean Claude y Aristide para que vuelvan a su patria, sin formular cargos judiciales contra ninguno de los dos. Es obvio que su apuesta es a la crisis con el evidente propósito de mantenerse en el poder. El ambiente pinta tan explosivo que desde ya se prevé que el ganador de la segunda vuelta que se celebrará el 20 de marzo próximo navegará en un ambiente escabroso de no consensuar su ejercicio.
Un caso dramático
El dramático caso de la estudiante universitaria Yahira Guzmán Vásquez ha generado gran solidaridad a través de las redes sociales. Guzmán Vásquez, quien estudia Mercadotecnia en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), ha recurrido a la sensibilidad para costearse el tratamiento de un cáncer cervical que le han diagnosticado. El deseo de titularse antes de que la enfermedad pueda terminar con su vida es lo que más la ha motivado a buscar ayuda a través de correos electrónicos. Expone que para vivir un poco más y aspirar una posible salvación tiene que someterse a los extenuantes y costosos tratamientos de quimioterapia tres veces por semana. No ha salido a mendigar a la calle ni a reclamar compasión, sino que se ha valido de una cadena, que ha tenido un gran respaldo, para dar a conocer su dramático caso. Por cada correo abierto la estudiante recibe tres pesos de la empresa que le ha facilitado la creación de la cadena digital. Un caso conmovedor.

