Por lo visto, no es como han declarado las autoridades sanitarias de que el dengue ha sido erradicado a través de las jornadas de fumigación que se anunciaron y la provisión de medicamentos a los hospitales.
Los últimos reportes, que dan cuenta de de clínicas de diferentes comunidades repletas de pacientes con los síntomas de la enfermedad, cuestionan aún más las estadísticas sobre el número de muertes. Oficialmente se ha hablado de 47.
Para complicar más el cuadro sanitario hay, además de dengue, también muchos afectados de asma. De no tratarse de un rebrote, preocupante por demás, el Ministerio de Salud Pública ha debido esperar hasta el último momento antes de declarar que el dengue estaba prácticamente extinguido.
Los múltiples casos que han disparado la alarma dan cuenta de un incremento y de que el mosquito que provoca la enfermedad ha sobrevivido a la jornada de fumigación.
Salud Pública tendrá que revisar la fumigación, vacunación y todos los métodos de que se ha valido para combatir una enfermedad que ha provocado muchas muertes. Sin entrar en discusión sobre una realidad epidemiológica no sólo dolorosa, sino que está a la vista. Aunque no se quiera ver.

