Caso cárceles.-
El sistema carcelario ha captado la atención de importantes sectores a raíz de la epidemia de coronavirus, no por los reclusos que están en observación, sino por el riesgo que representa el hacinamiento y las deplorables condiciones en que cumplen condenas o esperan juicios los privados de libertad.
Con mucho sentido, el presidente del Colegio Dominicano de Abogados (CMD), Miguel Surún Hernández, ha planteado a la Procuraduría General de la República contemplar la excarcelación de los reclusos enfermos y de los preventivos por delitos menores.
Es una solicitud que en las circunstancias actuales es digna de ponderarse tanto para prevenir el contagio del virus como para descongestionar las cárceles.
El desafío ambiental demanda que los recintos también sean fumigados. Acerca de la situación de los reclusos el Comité Dominicano de los Derechos Humanos (CDDH) también reclamó la intervención de las autoridades para indultar a los que padecen enfermedades terminales y liberar a los detenidos por simples infracciones.
El panorama indica que se tienen que tomar todas las previsiones para evitar que la epidemia, que ha cobrado la vida de 20 personas e infectado a 719, circula con más intensidad en el territorio.
Es bien sabido que cárceles más que congestionadas representan un alto riesgo para la expansión del virus, sin importar medidas como la prohibición de las visitas. Las propuestas de los presidentes del Colegio de Abogados y de la CDDH merecen ponderarse en la lucha contra el coronavirus.

