Deplorable
La basura se traga a Villa Altagracia en medio de un extraño conflicto de la sindicatura con uma firma privada en torno a la construcción de un vertedero. Por sus supuestas maniobras para impedir la construcción del depósito y de un relleno sanitario en unos terrenos donados por Cítricos Dominicanos, al síndico Pedro Peralta le han caído los palitos. La amenaza de epidemias y las consecuencias sanitarias de la basura que inunda a Villa Altagracia tiene irritada a la población con el síndico.El problema de los desperdicios torna más conflictiva la gestión de Peralta, quien ya ha sido interrogado por denuncias de irregularidades administrativas. Si el síndico tiene algún diferendo personal con la empresa que donó los terrenos para el vertedero los munícipes no tienen que pagar las consecuencias. De ser así, además de injusto, se trata de una actitud que cuestiona, por deplorable e insensible su capacidad administrativa y vocación de servicio.
Alegría e inquietud
Los movimientos de las ballenas jorobadas que cada invierno se reproducen en Samaná constituyen un espectáculo único, digno de contemplarse. Pero el comercio y los golpes que reciben los mamíferos de botes que transportan turistas genera inquietud.
Esas ballenas recorren de 2000 a 4000 kilómetros para aparearse y reproducirse en enero, febrero y marzo en la bahía atlántica. El espectáculo es una fuente para la economía de Samaná, que recibe semanalmente múltiples excursiones procedentes de diferentes lugares.
Se trata, en realidad, de un acontecimiento único. Las hembras adiestran a sus crías antes de retornar a las áreas de alimentación de las que emigran en Estados Unidos, Canadá y en otras zonas.
Los observadores disfrutan con la canción solitaria de los machos, pero también de la agresiva competencia por ganarse el derecho de elegir pareja. Sin embargo, se teme que puedan causarles daños los golpes que reciben de botes que transportan turistas.
Se ha sugerido controles más estrictos para evitar golpes y cualquier tipo de amenaza contra las ballenas jorobadas. Muchos visitantes se han alarmado por los sucesos.
Las autoridades o el patronato que regula la vista de las ballenas tendrá que pensar en algunas medidas para evitar los golpes que los mamíeros marinos reciben en el proceso de apareamiento.
