El río Higuamo, un símbolo del Este que en el pasado fue clave en la conversión de San Pedro de Macorís en la sultana de la región, ha encontrado en la Casa Vicini una mano amiga para su protección y preservación. Por el valor y la importancia que en realidad tiene el medio ambiente, la dimensión del compromiso es extraordinaria, y más de tomarse en cuenta la biodiversidad de una corriente rica en manglares y especies nativas y endémicas. Es sabido que la salud ambiental, que pasa por la eliminación de la contaminación y la protección del ecosistema, se ha convertido en un requisito de primer orden para el desarrollo. Tanto el Higuamo como las demás corrientes acuíferas necesitan esa protección tan saludable para la preservación del medio ambiente. El río petromacorisano tiene la particularidad de ser un refugio de vida silvestre. Con la alianza estratégica con el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales a favor del Higuamo, la Casa Vicini ha dado un ejemplo que debe ser imitado por todos los sectores comprometidos con el desarrollo social y económico. Quizás lo que más falta haga sea conciencia sobre la necesidad de preservar recursos naturlaes esencial
No basta afirmación
Las autoridades han tratado de disuadir los temores sobre un tsunami o un sismo de gran magnitud con la seguridad de que la nación está preparada para cualquier perturbación. Sin embargo, la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones acaba de advertir que la falta de recursos dificulta la labor de la entidad. No deja de ser preocupante las condiciones en que dice estar el organismo encargado de mitigar los efectos de un posible terremoto de ocho o más grados en República Dominicana. Pero tampoco se puede alarmar ni crear inquietud en la población con informaciones pesimistas. El interés que han puesto las autoridades, que inclusive pagaron un costoso estudio sismológico, sugiere que se preste atención a la falta de recursos con que dice operar la entidad encargada de evaluar las condiciones atmosféricas. No basta con la afirmación de que se está preparado para resistir los efectos de un sismo de gran intensidad.

