Página Dos

RADAR

RADAR

El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez ha pedido a la juventud un voto de castigo contra quienes no han hecho nada o muy poco por ellos. Pero más que de castigo debería hablarse de voto de conciencia, que es el sentido que tiene la petición del arzobispo metropolitano de Santo Domingo. Tanto la juventud como todos los ciudadanos que ejercerán el sufragio deberían tomar en cuenta desde las cualidades hasta los aportes sociales de los candidatos antes que dejarse arrastrar por prácticas bochornosas. Aquellos que no han cumplido con sus ofertas y que han defraudado al electorado por acción u omisión sí deben recibir ese voto de castigo. Con todo y que el interés no sea sufragar por el menos malo. El presente proceso, colmado de denuncias sobre transfuguismo, uso y abuso de los recursos públicos, incursión de candidatos sospechosos de nexos con el narcotráfico y el lavado de activos, representa una buena prueba para evaluar el comportamiento de los postulantes, sin importar el partido que representen. Es válida la advertencia en tal sentido de monseñor López Rodríguez en el sentido de que no se debe votar a la ligera, sino a favor de quienes aportan al desarrollo del crecimiento humano.

Aumento alarmante

Alarma que en sólo 10 años la población electoral dominicana se haya incrementado en un 50 por ciento. Es obvio que este crecimiento no ha sido por factores biológicos, sino migratorios. En el año 2000 había sólo 4 millones 251,218 electores, pero en 2010 la cantidad que registra la Junta Central Electoral (JCE) asciende a 6 millones 116 mil 397. No hay que dar muchas vueltas para concluir en que la inmigración haitiana ha sido determinante en ese crecimiento demográfico. Un dato que llama la atención es que el mayor incremento en la población de votantes se registró entre 2004 y 2006  con 400 mil 801. Se deduce que muchos jóvenes debutarán en un proceso en que el porcentaje de mujeres con derecho al sufragio es de un 50. 56 por ciento, equivalente a 3 millones 92,201, y de hombres de un 49.44 por ciento, igual a 3 millones 24,196. Pero por la velocidad que observa al crecimiento de la población tendrá que prestársele alguna atención.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación