Matanza en NY
Nueva York ha sido estremecida con la matanza perpetrada el viernes por un individuo armado que abrió fuego contra un grupo de inmigrantes que participaba en una clase sobre cómo obtener la ciudadanía estadounidense, en un centro cívico del poblado de Binghamton, donde asesinó 14 personas, antes de suicidarse. El atacante, identificado en principio como Jiverly Voong, de 42 años, un supuesto desempleado de origen vietnamita, quien residía en un pueblo vecino junto a su madre, habría planificado la matanza, al punto de que con su propio vehículo bloqueó una de las entradas, además de tomar como rehenes a la totalidad de los inmigrantes que estaban en el edificio. Aunque con relativa frecuencia en Estados Unidos se producen tragedias de sujetos que tirotean escuelas, recintos universitarios o lugares públicos, esta tragedia reviste un significado mayor, porque habría sido reivindicada por un grupo talibán de los que operan en Afganistán. Por esa razón, todavía por comprobarse, la matanza de Binghamton recuerda a los neoyorquinos los ataques a las Torres Gemelas y el Pentágono, en septiembre de 2001.
Algo se cuece con el Código
Después del terremoto causado por la propuesta de ocho gremios empresariales para que se conculquen o recorten derechos o beneficios que la ley acuerda a los trabajadores, es que se sabe que en la Cámara de Diputados se cuece un proyecto de ley para reformar el Código Laboral.
La presidenta de la Comisión de Trabajo de ese hemiciclo, Mary Sánchez, se apresura a aclarar que ninguna de las siete propuestas de reforma implica perjuicio para los trabajadores, aunque llama la atención la coincidencia entre el planteamiento patronal y el discreto laborantismo legislativo.
Resulta extraño que el liderazgo empresarial lanzara a la opinión tan estrambótica propuesta de cercenar derechos adquiridos en el estatuto laboral, sin antes presentarla a la comisión de la Cámara de Diputados que estudia la reforma de ese Código. Al menos, la presidenta de ese comité dijo que desconocía tal iniciativa.
Más razonable hubiese sido que los gremios empresariales reclamaran la inserción de la figura del seguro de desempleo entre la propuesta de modificación del Código Laboral, antes de pretender despojar al trabajador de derechos tan vitales como el de la cesantía y preaviso.
Al confrontar la propuesta patronal con lo dicho por la legisladora Sánchez de que desconoce tal iniciativa, hay que resaltar la falta de comunicación o interacción entre empleadores y la comisión legislativa a cargo del estudio de las propuestas de modificación del Código Laboral. Algo se cuece en Roma.
