La imagen del dominicano en el exterior se resiente cada vez que un compatriota es relacionado con algún caso criminal, como acaba de ocurrir con la captura en Nueva York de un grupo vinculado a una banda de narcotraficantes. Compensa que por unos no paguen todos e incluso que se reconozca el aporte a través de muchas actividades de una buema gama de compatriotas residente en Estados Unidos y Europa. Pero causan preocupación sucesos como el operativo durante el cual fueron capturados 12 dominicanos ligados al tráfico y distribución de drogas en Alto Manhattan. Lo más probable es que en el proceso salga a relucir que la sustancia que procediera de República Dominicana, que para Estados Unidos es uno de los principales puentes de la droga que llega a esa nación y a Europa. A través del operativo denominado Proyecto Manhattan, que supuso la inversión de 17 mil dólares, los dominicanos se exponen a ser repatriados después de cumplir diferentes condenas. Con la inmensa cantidad de estadounidenses que son víctimas del consumo de de cocaína, heroína y otras drogas las autoridades han arreciado la persecución contra el funesto flagelo. Pero la gente comoquiera se arriesga, sin medir las consecuencias.
Auditoría a la Junta
La auditoría a la Junta Central Electoral (JCE) en que insiste la Cámara de Cuentas se ha convertido en elemento de conflicto. Se considera que en medio del proceso electoral el momento no es el más adecuado para la pesquisa en que insiste la entidad que preside la doctora Licelot Marte de Barrios. Sin embargo, el organismo señala que el levantamiento no debe causar ningún trauma, además de que se trata de una labor de tres días máximo. El tribunal no se opone a la auditoría e incluso ha sugerido que se realice después de las votaciones. Pero la Cámara de Cuentas se ha amparado en el artículo 250 de la Constitución, inciso 3, que establece auditar y analizar la ejecución presupuestaria y someter el informe correspondiente a más tardar el 30 de abril del año siguiente. Así las cosas, el conflicto plantea vertientes legales dignas de tomarse en cuenta. La verdad es que no debería haber ningún problema con la auditoría, sobre todo si las cosas están en su justo orden.

