Los Comedores Económicos se han convertido, por lo visto, en una saludable opción para las familias de escasos recursos. Al precio de cinco pesos la gente puede disfrutar un menú de arroz, habichuelas, carne, pastas, algún postre y otros ingredientes en calidad y abundancia. La cocina móvil para distribuir raciones gratis a través de operativos ha dado un gran impulso al programa alimenticio. El alcance de los operativos, que en algunos casos implican un subsidio de hasta 60 pesos por ración, demuestra no sólo buena voluntad, sino eficiencia y sensibilidad. Quizás por primera vez se siente en la población la función de los Comedores Económicos. Esa es la verdad y en ese sentido es justo reconocer la gran labor que hasta ahora ha desplegado su administrador, licenciado Nicolás Calderón, para que un mayor número de familias disfruten de las raciones alimenticias. Un buen ejemplo, que por demás debería servir de estímulo a todo el sector público.
Inquietud empresarial
Pese a la falta de especificidad no deja de ser demasiado ácida, como para pasar inadvertida, la crítica del sector empresarial a los trabajos de la Asamblea Revisora sobre la reforma constitucional.
El Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) advirtió que sus miembros están consternados por la manera en que llevan los trabajos, al punto de considerar que el proyecto se está desnaturalizando.
La falta de especifidad se presta, sin embargo, a confusiones. La reacción hace suponer la alteración de algún acuerdo que se había consensuado por lo menos con el Conep.
Por ejemplo, sería bueno saber a qué se refiere el empresario al advertir que si la modificación de la Carta Magna continúa en esa dirección se tendrá un producto final que no resolverá los actuales problemas institucionales de República Dominicana.
Se puede deducir que el consenso a que llegó el Conep con el Ejecutivo y el los presidentes de las cámaras legislativas no ha sido tomado en cuenta. Sin embargo no se sabe en cuáles aspectos porque la entidad empresarial no lo explica.
No se sabe si su reacción ha sido por el rechazo al aborto por el derecho a la educación que se ha garantiza a todos los residentes en República Dominicana, legales o ilegales.
No por ello, sin embargo, el señalamiento de los empresarios pierde fuerza ante una reforma cuestionada desde el primer momento por algunos sectores.

