Resulta de lo más singular la contradicción entre dirigentes de asociaciones turísticas con relación a la ocupación hotelera con motivo de la Semana Santa. En tanto el vicepresidente de la Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes alega que la ocupación ha alcanzado niveles máximos, específicamente en las zonas Este y Norte, un dirigente de otra entidad señala que las reservas para la época están por debajo de otros años. La contradicción no deja de ser notoria. Arturo Villanueva basa su afirmación en que el crecimiento de la llegada de turistas ha permitido a los hoteles organizar programas especiales para el mercado interno. Sin embargo, Carlos Jiménez Ruiz, director para el Caribe de IFA Hotel y tesorero de la Asociación de Hoteles y Proyectos Turísticos de la Zona Este, afirmó que, conforme a las reservaciones, la ocupación será inferior a otros años. Coinciden, sin embargo, en que el trimestre ha tenido resultados positivos. Los dos dirigentes esperan incluso que la tendencia se mantenga. Pero en cuanto a Semana Santa, Jiménez Ruiz dijo que la ocupación, que tiende a mejorar en la época, no ha sido significativa. Aunque no sea una cosa del otro mundo, la contradicción no deja de llamar la atención.
Oscuros sabotajes
Los sabotajes que se han denunciado en las torres eléctricas han propiciado las más variadas interrogantes. Sin cuestionar la veracidad de las denuncias son muchos los que no se explican cómo se puede derribar una torre eléctrica sin llamar algún tipo de atención. Se trata de una acción para la que se supone que se requieren conocimientos especiales, que no la puede acometer cualquier persona. Pero los saboteadores pueden cometerla con la mayor impunidad. Es al menos lo que traduce el hecho de que en los últimos meses, según la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), hayan sido derribadas 11 torres y subestaciones. A una de La Victoria, que se dice está a punto de colapsar, le sustrajeron 16 angulares sin que nadie pudiera percatarse. Por oscuro y misterioso que sea el panorama, la gente no sabe cómo pueden ocurrir sabotajes que generan intensos apagones y atentan contra el sistema sin que nadie se entere. Son interrogantes que han de tomarse en cuenta.

