Como quien no quiere la cosa, el Gobierno incrementó el precio del galón de gasolina premium en $4.20, con lo que se supera la barrera de los 250 pesos, el precio más alto desde octubre de 2012, sin que se sepa cuál es la razón para tan drástico aumento. Por el camino que se lleva, choferes y conductores tendrán que conseguir una línea de crédito bancaria para poder abastecer su vehículo de gasoil o gasolina.
La gasolina regular aumentó en $3.50 y los tipos de gasoil en tres pesos. Junto con esos desproporcionados aumentos, las autoridades deberían informar sobre el comportamiento de los precios internacionales de derivados del petróleo y sus efectos en el comercio local de combustible, para que al menos los consumidores entiendan el porqué de tantos pinchazos sin anestesia.
A pesar de que se informa sobre bajas en las cotizaciones del petróleo en las bolsas de Nueva York, aquí nada más se tiene noticia cuando esta aumenta. El presidente Danilo Medina debería ordenar unos cuantos brochazos de transparencia al edificio del Ministerio de Industria y Comercio.

