Ejemplo
El centro de capacitación laboral Muchachos y Muchachas con Don Bosco ofrece un magnífico ejemplo de la calidad de su enseñanza con la exposición de una amplia gama de artículos elaborados por sus estudiantes. La exhibición es resultado del esfuerzo, la dedicación y la vocación con que la escuela ha asumido la tarea de formar y preparar a jóvenes de escasos recursos económicos. En el discurso de apertura el director, sacerdote Juan Linares, hizo valiosos señalamientos en torno al sistema educativo que deberían ser bien ponderados por las autoridades.
Lo más importante fue su llamado a prestar atención a la preparación de verdaderos maestros y a mejorar el ambiente escolar. Tiene razón al definir de héroes a los estudiantes dominicanos por las difíciles condiciones económicas y sociales en que se educan. Tienen que lidiar con toda suerte de obstáculos para tratar de aprender algo y salir adelante.
Alboroto insensato
La comunidad política en Nueva York ha reaccionado como si la hubieran despojado de un pastel con la no aprobación de senadurías en ultramar.
Se trata de una protesta sin sentido. Si se dejaron engatusar con ofertas encantadoras deben reclamar a quienes los ilusionaron con la posibilidad.
Apena que una comunidad vital por sus valiosos aportes tenga que sentirse defraudada por promesas incumplidas. Pero la realidad es que senadurías en el exterior sería un absurdo jurídico incalificable.
Quizás convencidos de aquí todo es posible se ilusionaron con pajaritos en el aire. Los políticos dominicanos en Estados Unidos y Europa deberían saber que la cantidad de senadores y diputados con que cuenta el país es una exageración, que sale bastante costosa al contribuyente.
Y como políticos no deben ser ajenos a que, en proporción, este país tiene más congresistas que Estados Unidos. No son más, sino menos los congresistas que soporta esta nación. Tal vez en la diáspora pueda encontrarse la calidad que por estos lares ha brillado por su ausencia.
La iniciativa jamás debió contemplarse en la reforma constitucional que discute el Congreso. Pero no sólo para no crear falsas expectativas, sino por absurda.

