Aclaración Necesaria
La Junta Central Electoral (JCE) aclaró que las actas de votación serán transmitidas en forma simultánea a los partidos políticos y los medios de comunicación después de ser verificadas por la gerencia de informática. El reglamento que se decidió no parece, hasta pruebas en contrario, que pueda prestarse para manipular los resultados electorales, sino más bien para blindarlos.
Pero es tanta la desconfianza y la sospecha que giran en torno a la JCE que cualquier nimiedad adquiere la categoría de tormenta. Es posible que la falta de un diálogo más fluido contribuya a elevar la temperatura de una atmósfera en permanente estado de ebullición. El protocolo establece que las imágenes escaneadas en las Juntas Electorales y en los centros de votación serán transmitidas simultáneamente a medios y partidos después de ser verificadas en el centro de cómputos. Por cuestiones de seguridad el sistema puede ser hasta más conveniente para garantizar unos resultados fiables. La explicación era necesaria, pues se había creado mucha confusión con la posibilidad de que realmente se hubieran cambiado y no ajustado las reglas de juego. No es censurable, por supuesto, que se vele por la transparencia del certamen.
Fácil a los candidatos
La presidenta del Banco de Ahorro y Crédito Adopem se la puso fácil al Gobierno y a los candidatos presidenciales con relación al impulso que han prometido a la pequeña y mediana empresas. Según la señora Mercedes de Canalda es suficiente con eliminar las trabas que desde su punto de vista complican y dificultan la organización y formalización de los negocios. En otras palabras, que no hay que crear nuevas entidades financieras ni el Gobierno tiene que asignar recursos del Presupuesto para el sector. Y los obstáculos que cita, entre los que figuran las declaraciones en la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) y los altos costos laborales y de registros mercantil, no suponen, a simple vista, mayores esfuerzos para ser eliminados. A manera de ejemplo citó que son muchas las empresas que pierden oportunidades de negocios por carecer del Número de Comprobante Fiscal. Más fácil de ahí no se la pondrá nadie al Gobierno y los candidatos presidenciales.

