Las interrogantes sobre el choque entre la Suprema Corte de Justicia y el Tribunal Constitucional no se han hecho esperar. El punto no es quién tendrá la razón, sino cómo se dirimirá el conflicto que protagonizan las altas cortes. ¿Podría hablarse de desacato? Esa es otra de las interrogantes que plantea la objeción de la Suprema Corte de Justicia a la sentencia del Tribunal Constitucional que anula un fallo bajo el alegato de que no se cumplió con la motivación. El órgano que preside Mariano Germán ratificó su decisión y corrigió al tribunal que encabeza Milton Ray Guevara en el sentido de que cuando se trata de admitir o desestimar un recurso de casación no se requiere de motivación detallada. A menos que alguno de los tribunales se rinda, lo que dejaría mucho qué desear, el conflicto, generado por una litis entre la constructora Malespín y el comerciante Juan Alberto Pimentel, no constituye un hecho pasajero. Por más formal que parezca. La Suprema rechazó, sin motivar, un recurso elevado por la empresa, basada en que las causas de la apelación no cumplen con los supuestos previstos en el Código Penal. Lo que sí ha motivado el tribunal son las razones para rechazar la anulación del fallo del Tribunal Constitucional.
La verdad del crimen
Si es que se establece, la razón por la cual un raso del Ejército mató el miércoles 20 a una madre soltera en Santo Domingo Oeste no trascenderá, como muchos otros sucesos de esa naturaleza, a la opinión pública. De hecho, ya las versiones sobre la relación entre John Kelvin Muñoz Espada y Rusvery Fermín Guzmán, de 30 y 27 años de edad, comienzan a entrar en contradicción. En principio se dijo que eran novios, pero ahora se alega que eran solo amigos y que se conocían desde niños. Incluso se ha barajado la hipótesis de que Muñoz Espada, quien laboraba en el Instituto de Estabilización de Precios (Inespre), pudo actuar por despecho. La víctima, madre de una niña, era asistente del director del organismo Jorge Radhamés Zorrilla Ozuna. Con el auge alcanzado por los feminicidios, establecer la causa de cada suceso es importante para fundamentar cualquier medida que se adopte, como tendrá que hacerse, con el propósito de atacar la epidemia de los asesinatos de mujeres.
