Reanudan protestas sociales
Las protestas sociales en demanda de puentes, calles, carreteras y otras obras han vuelto a propagarse por diferentes puntos del territorio y al menos en Navarrete ya han dejado un muerto. Tras el pacto político del presidente Leonel Fernández y el ingeniero Miguel Vargas Maldonado las movilizaciones habían amainado, pero últimamente ha habido una suerte de rebrote en diferentes comunidades.
Santiago, Navarrete, Licey al Medio, San Francisco de Macorís, Salcedo, Bonao, San Juan, Santo Domingo y otros puntos han sido escenarios de huelgas y movilizaciones en demanda de puentes, acueductos, calles y obras sociales. Navarrete ha sido escenario de los movimientos más violentos en demanda de la reparación de las calles y otras obras con las que se habría comprometido el Gobierno. Con la caída de las recaudaciones y los cuantiosos gastos en nómina y el pago de la deuda pública el Gobierno está en una situación bastante apretada. Pero de todas formas tendrá que prestar atención a los movimientos sociales que han comenzado a cobrar fuerza y que en esta ocasión integran a amas de casa, juntas de vecinos y gente del pueblo. El alza de los carburantes y la propia crisis económica son caldos de cultivo.
Entre Castaños
De lo más interesante resultan las contradicciones entre el vicepresidente de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus) y el presidente de la Junta Central Electoral (JCE) en torno a los poderes del jefe del Estado. El licenciado Servio Tulio Castaños Guzmán negó que sea exagerado, como consideró su hermano Julio César, limitar los poderes del Poder Ejecutivo. Pero el carácter jurídico ha despertado interés, aunque la confrontación sea entre Castaños. Hay que señalar en beneficio del vicepresidente de Finjus que los poderes personales hasta para recomendar la designación de jueces no fortalece el sistema institucional. Además de muchos poderes, para colmo tampoco cuenta el Ejecutivo con un eficaz contrapeso. En la reforma constitucional la Asamblea Revisora debería examinar los poderes del todavía vigente artículo 55 si en verdad se quiere atenuar el peso del presidencialismo. El Ejecutivo concentra mucho poder en desmedro de las instituciones.

