No basta con la exhortación que ha hecho el ministro de Medio Ambiente, doctor Jaime David Fernández Mirabal, a contratistas y promotores de proyectos para que sometan a la justicia a funcionarios o empleados de esa cartera que ejerzan extorsión. Aunque ese pedido se ha hecho de buena fe, se requiere que el ministro aplique controles o supervisión efectiva para evitar que gestores de proyectos turísticos o industriales sean objeto de abuso por parte de personal de Medio Ambiente. La situación puede darse también en vía contraria, cuando empresarios o promotores ofrecen sobornos a inspectores oficiales para que permitan tipos de irregularidades o se hagan los chivos locos en el cumplimiento de la ley. Tiene razón el doctor Fernández Mirabal al señalar que en Las Terrenas, de Samaná, muchos promotores levantaron proyectos sin el debido permiso o amparados en licencias falsificadas. En todo caso se requiere la activa supervisión del Ministerio de Medio Ambiente para que no se produzcan casos de extorsión o soborno, y si así fuere, los responsables sean sometidos a la justicia.
Victoria de Obama
Aún aguijoneado por la desconsoladora noticia de que la economía de Estados Unidos creció menos de lo esperado en el primer trimestre de 2010 (2.7%), el presidente Barack Obama exibe un histórico triunfo político al lograr consenso en el Congreso para convertir en ley el proyecto de reforma financiera de mayor alcance desde los tiempos de la gran depresión. Ese estatuto impondrá severas restricciones y supervisión a Wall Street y a todas las instituciones financieras para evitar que especulen con dineros del contribuyente o que las grandes riquezas adquieran vocación corrupta, como ha dicho el representante demócrata Barney Frank, quien encabezó el panel bicameral que sesionó por 21 horas hasta lograr consenso en torno al duro estatuto, que según el presidente Obama evitaría que se repita la crisis económica y financiera del 2008, cuyo origen fue la especulación de Wall Street y de los bancos.

