Página Dos

RADAR

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La fragamentación puede ser una de las notas más sobresalientes de la cumbre del G-20 que terminó el domingo en Toronto, Canadá. Hay quienes opinan que en el encuentro, que generó tantas expectativas y protestas, primó la ausencia de liderazgo. El recorte del déficit público, que es la receta del Fondo Monetario Internacional (FMI) para encarar la actual crisis financiera, sólo se aprobó para los europeos. Pero como todos los participantes quedaron tan satisfechos de las conclusiones se habla de que el encuentro de los países ricos y emergentes termine como un club de medidas a la carta. Lo más concreto, sin embargo, ha sido la preocupación por el fantasma que amenaza la estabilidad de grandes economías, porque en cuanto al resto todo está en veremos. Europa y Estados Unidos no tienen la misma visión, lo que se manifestó durante el encuentro, sobre las medidas para revertir el déficit fiscal sin afectar el crecimiento. En definitiva cada país elegirá el ritmo de ajuste presupuestario, aunque se estableció que los subsidios durarán sólo hasta el año entrante. Las economías emergentes, entre las que figuran Brasil, Argentina y México, consiguieron que los ajustes fueran proporcionales a los déficits fiscales.

Periodista íntegro

Las profundas convicciones éticas y su formación profesional convertían a José Ramón Tejera Rosa (Cuco), quien falleció el viernes a los 67 años de edad, en un periodista excepcional. Pertenecía al reducidísimo grupo de periodistas que no repara frente a las privacidades antes que ceder en sus conviciones morales o ideológicas. Tejera Rosa, de los fundadores del antiguo noticiario Radio Mil Informando, era poeta, además de un ciudadano para quien el deber era sagrado. Los problemas de salud fueron diezmando sus facultades hasta que terminaron por quitarle la vida. Murió en el hospital de las Fuerzas Armadas. Cuando sus fuerzas no le daban para más aceptó que por gestiones del Colegio Dominicano de Periodistas el Gobierno lo pensionara. Por sus aportes y las condiciones en que estaba era una subvención muy merecida. En los últimos años se había dedicado a la fe cristiana. Con su muerte desaparece un periodista íntegro, que jamás se doblegó.

El Nacional

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