El presidente Leonel Fernández retorna hoy de una controvertida gira de diez días por España, Jordania, Palestina y Francia, en cuyo escenario lució más un secretario general de Naciones Unidas que jefe de Gobierno de una nación insular enclavada en las turbulentas aguas del Mar Caribe. Fernández promovió la paz en Oriente Medio, una región con más de tres mil años de conflictos religiosos, étnicos, geográficos e históricos, pero su mensaje fue bien recibido tanto por las autoridades de Israel como por las de Jordania y Palestina, aunque hay quienes creen que tan bondadoso mensaje debió enviarse por correo electrónico. La gira del Presidente coincidió con los escarceos del paquetazo, pero a su llegada ha encontrado el caso resuelto y la ley promulgada por el vicepresidente. Desde el aeropuerto, el doctor Fernández irá directo a la mesa de votación del PLD, a recordar que también es presidente de esa organización y debe predicar con el ejemplo. No hay dudas de que el Presidente se las trae.
Un oscuro panorama
Aunque el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) ha optado por escoger su candidato presidencial mediante una asamblea de delegados, se mantiene el peligro de que surja un maco durante esa actividad fijada para el viernes primero de julio, en el hotel Dominican Fiesta. La mayoría de los precandidatos objetan ese tipo de asamblea y algunos, como el senador Amable Aristy Castro y el diputado Ito Bisonó, la consideran ilegal e ilegítima. El presidente del PRSC, ingeniero Carlos Morales Troncoso, tendrá que hilar fino antes, durante y después de esa asamblea para evitar que de nuevo ese partido estalle en mil pedazos. No basta con levantar las manos a favor de tal o cual candidato. Se requiere una dosis mayor de diálogo, aunque muchos en el litoral colorao hace tiempo que tienen sus maletas arregladas para mudarse al PRD o quedarse en el PLD.

