El cuerpo sin vida del expresidente del Senado, Ramón Alburquerque, en el féretro. / Guillermo Burgos
Santo Domingo.-El velatorio de Ramón Alburquerque se convirtió este fin de semana en un punto de encuentro para la memoria, el respeto y el reconocimiento a una de las figuras más influyentes de la política dominicana de las últimas décadas.
En la funeraria Blandino, familiares, amigos, dirigentes políticos y ciudadanos acudieron de manera constante a despedir a quien fue legislador durante 16 años y presidente del Senado en tres períodos consecutivos.
Desde tempranas horas, el ambiente estuvo marcado por la solemnidad y los gestos de cercanía hacia la familia Alburquerque.
Las conversaciones giraban en torno a su trayectoria, su vocación de servicio y su sólida formación intelectual; rasgos que, según coincidían muchos de los presentes, lo distinguieron tanto dentro como fuera del Congreso Nacional.
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Entre las personalidades que asistieron a rendir honores estuvo el presidente de la República, Luis Abinader, quien definió a Ramón Alburquerque como “un ejemplo de superación y un referente para la juventud”.
El mandatario resaltó que el fallecido provenía de orígenes humildes y logró escalar hasta los más altos niveles de liderazgo político, apoyado en el estudio, la disciplina y un conocimiento amplio que abarcaba desde la química y la energía hasta múltiples áreas del saber.
“Era un hombre con conocimientos prácticamente universales, hablaba varios idiomas y siempre aportaba con profundidad y claridad”, expresó Abinader, al tiempo de recordar que Alburquerque, junto a Hugo Tolentino Dipp, fue de los primeros en alzar la voz en defensa de la democracia y en los orígenes del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
El presidente del Senado, Ricardo de los Santos, también acudió al velatorio y destacó el legado institucional dejado por Alburquerque en la Cámara Alta.
Afirmó que su paso por la presidencia del Senado marcó una etapa de fortalecimiento del debate democrático y de respeto a la pluralidad, dejando un ejemplo que aún hoy sirve de referencia para los legisladores.
Por su parte, la alcaldesa del Distrito Nacional y secretaria general del PRM, Carolina Mejía, valoró la dimensión humana y política del dirigente fallecido.
Señaló que Alburquerque fue “un hombre de principios firmes, coherente y profundamente comprometido con la democracia”, cuya vida demuestra que el servicio público puede ejercerse con integridad.
