La Sociedad Dominicana de Diarios ratificó hoy su compromiso de luchar por todos los medios para defender y hacer valer el principio de que sin libertad de prensa no habrá sociedad libre y democrática, y defendió el ejercicio responsable del periodismo. Destacó que la mayoría de los dominicanos está asumiendo la importancia de vivir en una sociedad en la que el acceso a la información pública, su derecho a emitir, conocer y debatir todas las ideas sin restricciones, a reclamar transparencia y leyes justas, formen parte del entramado ideal para la convivencia social.
El carácter estratégico que tiene la prensa en este estado ideal no admite la aplicación de normas en su contra ni mucho menos regulaciones sobre los contenidos de los distintos medios que promueven el desarrollo de esta libertad, madre de las demás libertades.
En un mensaje firmado por los directores de los periódicos impresos, en ocasión de la celebración hoy del Día Mundial de la Libertad de Prensa, la SDD afirmó que continuará luchando para que desaparezcan todas las normas jurídicas que constituyen trabas para el ejercicio de esa libertad en República Dominicana.
«A través de un ejercicio responsable de esa libertad contribuimos a crear las condiciones para que la construcción de la democracia sea un proceso irreversible en nuestro país, sobre la base del respeto a los derechos individuales y colectivos de todos los ciudadanos que ningún poder puede enajenar», expresa el comunicado.
Indica que cualquier intento por tutelar esa libertad es inadmisible para los diarios que forman la Sociedad, ya que atentaría contra el pluralismo democrático y abre vías al totalitarismo. Esto cabe también para aquellos otros sectores que tienen incidencia en la vida del país y cuyos intereses se ven expuestos a menudo al escrutinio de la prensa, que sólo procura el imperio de la transparencia.
Sin embargo, la SDD reconoce que aunque esta libertad de prensa está consagrada en la Constitución, es preciso recordar a todos aquellos que ejercen o aspiran a ejercer posiciones en cualquiera de los poderes del Estado que sus funciones no conllevan ningún privilegio especial para ignorar o irrespetar los fundamentos esenciales de este derecho o para promover medidas que lo coarten o lo limiten.
Presidente de la SIP
El doctor Pierre Manigault, presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), aboga por la creación de culturas transparentes que permitan a las sociedades ser cada vez más democráticas.
Este año celebramos junto a la Unesco el Día Mundial de la Libertad de Prensa enarbolando el lema: “El acceso a la información y a las libertades fundamentales: ¡Es tu derecho!”, con la aspiración de crear una cultura de apertura y transparencia que permita a las sociedades ser cada vez más democráticas.
Lamentablemente, no en todos los países de la región se camina al mismo ritmo y persisten cortapisas a la solicitud de acceso a la información y prácticas demagógicas de los organismos públicos.
Dijo que en países como Venezuela, Argentina, Bolivia y Costa Rica, no existen leyes de acceso a la información, aunque en algunos de ellos se analizan iniciativas.
“En nuestras conferencias, junto al problema de la violencia, el acceso a la información es el asunto que mayor debate atrae. Punta Cana no fue la excepción”, manifestó.
Reveló que la tensión entre el gobierno y la prensa ha perjudicado en Barbados la promulgación de una prometida ley de libertad de información.
Sostuvo que aunque en Estados Unidos la Ley por la Libertad de la Información, otorga el derecho de acceso a la información federal del gobierno, la prensa y el poder están en permanente tensión y es debido a ésta que anualmente se celebra en el país la “Sunshine Week”, iniciativa destinada a educar al público sobre la importancia de un gobierno abierto y los riesgos del secretismo excesivo ante los cuales no hay que bajar la guardia.
UN APUNTE
LA FECHA
Cada 3 de mayo se celebra en el mundo «El Día de la Libertad de Prensa», como un homenaje a los comunicadores que han caído tratando de explicarle esto al mundo, y se le da un soplo de aliento a los que cada día arriesgan sus vidas en países donde los gobernantes, narcotraficantes y delincuentes no quieren que los observen.

