Santo Domingo. EFE. La República Dominicana celebra con un amplio catálogo de actividades culturales el centenario del nacimiento de María Montez, la criolla que dejó una marca imborrable en Hollywood como la «Reina del Tecnicolor».
Nacida el 6 de junio de 1912 en la provincia de Barahona (suroeste), la actriz, cuyo verdadero nombre era María África Gracia Vidal, se forjó una carrera en la meca del cine, adonde llegó sin haber estudiado y, mucho menos, sin haber actuado en su vida.
Sin embargo, su belleza unida a su actitud y su ingenio pusieron a Hollywood literalmente a sus pies. Así lo explicó a Efe su biógrafa Margarita Vicens, integrante de una comisión designada por el Gobierno para organizar las actividades conmemorativas del centenario de la actriz, hija de un diplomático español y una dominicana, y casada en 1943 con el actor francés Jean-Pierre Aumont, con quien tuvo a su hija Tina, quien también se dejó seducir por el séptimo arte.
Montez, según describe la escritora, quien no la conoció, «era poseedora de una exótica belleza, entre cuyos atributos se encontraba una tonalidad de piel ligeramente dorada que armonizaba muy bien con el tecnicolor».
«La tenacidad y la fe en sí misma fueron cualidades que marcaron la vida de María Montez y, asimismo, la llevaron a superar todos los obstáculos que la separaban de los sueños que concibió desde la más tierna infancia, constituyendo esto último su más apreciado legado», agregó Vicens, también oriunda de Barahona.
La actriz actúo en una serie de películas filmadas en tecnicolor y de corte aventurero como «Las mil y una noches» (1942), «La salvaje blanca» (1943), «La reina de cobra» (1944) y «Sudán» (1945), entre otras. La filmografía de María Montez, la primera estrella dominicana en pisar tierras hollywoodenses, está compuesta por veintiséis películas -veintiuna estadounidenses y cinco europeas-, y en su trayectoria figura también la obra de teatro «L’Ille Heuresse» (La Isla Feliz), presentada con éxito en París.

