Santo Domingo. – El magistrado Santiago Rosas, representante del Laboratorio de Innovación en Seguridad LAB-CO, afirmó que la República Dominicana mantiene una posición destacada en el Caribe al registrar una tasa de homicidios de 11.5 por cada 100,000 habitantes, cifra que se sitúa por debajo del promedio regional.
Durante su conferencia “Tendencias Regionales del Crimen Organizado en el Caribe”, presentada en el Primer Simposio Internacional de Investigación Criminal, el especialista señaló que esta estabilidad representa un activo estratégico para el país, especialmente en sectores como la inversión y el turismo.
No obstante, advirtió que estos indicadores positivos no deben darse por garantizados, debido a la evolución y expansión del crimen organizado transnacional en la región.
Riesgos del crimen organizado en la región
Rosas explicó que la experiencia de países como Ecuador demuestra que el deterioro de la seguridad puede ocurrir rápidamente cuando estructuras criminales logran capturar nodos logísticos clave, especialmente en rutas vinculadas al narcotráfico.
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En ese sentido, indicó que el Caribe ha dejado de ser únicamente un puente hacia Estados Unidos para convertirse en un hub transatlántico hacia Europa, donde la República Dominicana juega un papel relevante dentro de rutas marítimas estratégicas.
Nuevas dinámicas del crimen
El experto explicó que el crimen organizado contemporáneo ya no funciona bajo estructuras jerárquicas tradicionales, sino a través de redes flexibles donde los llamados “gestores criminales” o brókeres cumplen funciones logísticas, financieras y tecnológicas de alto impacto.
Según Rosas, estos actores suelen operar con baja visibilidad pública, lo que dificulta su identificación dentro de las investigaciones tradicionales.
Desafíos para los Estados
Finalmente, el especialista sostuvo que uno de los principales retos institucionales consiste en cerrar la brecha entre la sofisticación del crimen y las capacidades estatales, especialmente ante el uso creciente de blockchain, criptomonedas e inteligencia artificial en actividades ilícitas.
En ese sentido, recomendó fortalecer la investigación patrimonial, el análisis de redes criminales y la interoperabilidad entre instituciones, con el objetivo de anticipar e interrumpir los flujos ilícitos en la región.

