Moradores de Imbert, en Puerto Plata, exigieron al Gobierno que busque solución al problema del suministro de agua potable.
Explicaron que los residentes de Imbert no tienen dónde abastecerse de agua para las labores domésticas, por lo cual se ven obligados comprarla a camiones cisterna.
Recordaron que en el 2005, se entregó una partida de diez millones de pesos y se dio el primer picazo para iniciar la construcción del acueducto de la región que tendría un costo de 160 millones de pesos.
Eso se quedó ahí y jamás se ha vuelto a hacer nada, dijo Ramón Enrique Cruz, nativo de Imbert, residente en Santo Domingo.
El primer picazo para la construcción del acueducto fue dado cuando el ingeniero Víctor Díaz Rúa era el director ejecutivo de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD).
Los moradores de Imbert se quejan de que para abastecerse de agua para lavar, limpiar y realizar otras labores domésticas tienen que trasladarse grandes distancias y tomarlas de los ríos.
Pidieron al alcalde de Imbert, Valentín Hernández, y al senador de Puerto Plata, Francis Vargas, unirse a las organizaciones de la comunidad.
