Hoy te recuerdo más que nunca porque estoy consciente de lo que significaste para este país.
Tu ejemplo, Temístocles (Temo) Metz, es digno de ser imitado, como persona, esposo y padre.
Por como fuiste siempre te llevo presente. Tu nombre lo menciono con frecuencia en conversaciones con amigos cercanos.
Recuerdo los consejos que me dabas, y sobre todo, que fuimos amigos sinceros.
Tú, Temo, llevabas el deporte en la sangre.
Tú, Temo, recorriste el país completo, incluyendo campos, parajes secciones y distritos municipales, cuando no había carreteras ni caminos vecinales, y mucho menos vehículos para transportarte.
Mi mayor orgullo es, Temo, que donde quiera que voy a nivel nacional noto que dirigentes deportivos y jóvenes te recuerdan con respeto y admiración; te recuerdan como lo que fuiste: un incansable trabajador, ejemplo a imitar por las nuevas y futuras generaciones.
Cada día tu figura toma relieve dimensional porque en un país donde a diario se van perdiendo los valores morales, los hombres serios siempre tendrán la admiración de la ciudadanía.
En la habitación de mis hijos hay una foto tuya bien grande.
Allí la tengo como recuerdo imperecedero de tu persona.
(Temístocles Metz, ex secretario de Deportes, murió el 8 de febrero de 1990, en Miami, durante la Serie de Béisbol del Caribe. Fue un destacado periodista que llegó a presidir la Asociación de Cronistas Deportivos de Santo Domingo).

