Al conmemorarse ayer el 51 aniversario de la muerte del ideólogo y líder del movimiento constitucionalista militar de abril de 1965, coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez, el Gobierno, sus familiares y otras entidades le rindieron tributo, donde resaltaron su heroísmo por encabezar la lucha que buscaba el retorno al poder del profesor Juan Bosch.
El acto oficial fue en la Plaza de la Revolución de Abril de 1965 en el edificio de Oficinas Buernamentales Profesor Juan Bosch, el cual queda próximo a la calle 30 de Marzo con Abreu, donde fue abatido por la espalda Fernández Domínguez en una emboscada de las tropas de Estados Unidos durante la segunda invasión de esa nación al país.
Encabezó la actividad el gobernador del edificio, coronel Julio César García Jiménez, en compañía del historiador Euclides Gutiérrez Féliz, la viuda del homenajeado, Arlette Fernández, y la del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, María Paula Acevedo.
Los demás actos fueron en el Panteón Nacional, donde depositaron ofrendas florales familiares del extinto militar, el Comité Patriótico “Francisco Alberto Caamaño Deñó” y una comisión de la Cámara de Diputados.
Gutiérrez Féliz destacó el protagonismo de Fernández Domínguez en esa gesta patriótica en contra del gobierno invasor.
La viuda dijo que recordaba a su esposo como un hombre extraordinario, padre amoroso, buen amigo y un gran estratega.
En tanto que el Comité Patriótico y las diputadas Isabel Cruz y Guadalupe Valdez pidieron a los jóvenes emular el ejemplo del extinto militar.
Aseguraron que el mejor homenaje que se le puede hacer a Fernández Domínguez es seguir sus acciones de unidad, lucha y sacrificio por la patria.

