YAKIMA, Washington. AP. La comunidad latina en un pequeño poblado cerca de una universidad en el centro del estado de Washington se ocultó el viernes temerosa, tras una redada de inmigración realizada un día antes, que derivó en una treintena de arrestos y que dejó a muchos familiares buscando quién se encargue de los niños que fueron separados de sus padres.
Los residentes en Ellensburg, unos 145 kilómetros (90 millas) al oriente de Seattle, reportaron que hubo redadas el jueves por la mañana, en varios parques de casas-remolque. Ellensburg tiene unos 17.000 habitantes y alberga la Universidad Central de Washington.
Catorce personas, incluidas 13 mujeres, realizaron el viernes sus primeras comparecencias ante una corte, acusadas de utilizar documentos apócrifos o de afirmar falsamente que eran ciudadanas estadounidenses, de acuerdo con la oficina federal de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Una de esas personas fue acusada de volver a Estados Unidos después de su deportación.
Otras 16 permanecían en un centro de detención, por supuestas infracciones migratorias.
En un comunicado, los funcionarios de la ICE dijeron que la investigación se concentró en la falsificación y compra de documentos de identidad y empleo.
Pero hasta el viernes, ninguno de los detenidos enfrentaba cargos, dijo el vicefiscal federal Thomas Rice.
«Quienes crean y venden documentos apócrifos comprometen el sistema de identificación legal de nuestra nación y dan identidades falsas a quienes de otro modo no podrían vivir ni trabajar legalmente en Estados Unidos», sentenció Leigh Winchell, agente especial a cargo de las investigaciones de seguridad nacional del ICE, en el estado de Washington.

