La prohibición de la reelección presidencial consecutiva, consignada anoche por la Asamblea Revisora en la nueva Constitución, cierra el capítulo de un viejo y álgido debate político que en más de una ocasión fue motivo o causa de graves crisis institucionales.
Como resultado del acuerdo arribado entre el presidente Leonel Fernández y el ex candidato presidencial Miguel Vargas Maldonado, una amplia mayoria de asambleistas votó a favor de la propuesta de vetar la repostulación de un mandatario para el período siguiente.
La sociedad nacional ha estado por décadas virtualmente divididas entre quienes culpan a la reelección por males medulares como corrupción, continuismo y clientelismo, y quienes la definen como fórmula ideal para que un jefe de Estado pueda ejecutar programa de gobierno de largo plazo.
El hecho de que el presidente Fernández haya declinado optar por la repostulación en el 2012 y que en cambio, gestionara un acuerdo politico para consignar la prohibición a la reeleccion consecutiva, ayuda a la consolidación de la gobernabilidad y a la ampliación del espacio democrático.
La forma abrumadora en que la Asamblea Revisora aprobó el texto previamente consensuado por el presidente Fernández y el ingeniero Vargas Maldonado, revela firmeza de esos liderazgos y garantiza un largo período de deseada distensión política.
Lo que por mucho tiempo fue piedra de discordia se convirtió anoche en punto de confluencia de las tres fuerzas partidarias que influyen de manera decisiva en la Asamblea Revisora, toda vez que los legisladores del Partido Reformista también endosaron el texto aprobado, aun cuando se expresaron a favor de la reelección presidencial.
Sobran los juicios en torno a favor o en contra del cuestionado derecho de un jefe de Estado a la continuidad en el poder , pero es menester resaltar que el ejercicio de un liderazgo político responsable ha evitado que la sociedad se obligue a transitar de nuevo largos períodos de precariedad institucional.
Sin temor a equívocos, puede decirse que la democracia ha salido gananciosa.

