Cuando el Partido de la Liberación Dominicana obtuvo apenas un senador en las elecciones de 16 de mayo del año 2002, nadie le pidió a Leonel Fernández que renunciara.
No solo hubiera sido injusto porque no era su culpa, sino que 2 años más tarde ganó la presidencia de la República ampliamente y compitiendo con un presidente Hipólito Mejía que aspiraba al poder desde el poder mismo.
Cuando el Partido Reformista obtuvo apenas 2 senadores en las elecciones del 16 de mayo de 1980 nadie pidió la renuncia de Joaquín Balaguer.
Cuando el prócer Juan Bosch obtuvo apenas 18.565 votos, para un discreto 1.1 por ciento como candidato presidencial el 16 de mayo de 1978, nadie le pidió que renunciara.
Cuando José Francisco Peña Gómez, el más grande líder de masas de la historia dominicana obtuvo apenas 444.086 votos, para un discreto 23 por ciento, nadie le pidió que renunciara tras esos numeritos del 16 de mayo del año 1990.
No solo hubiera sido injusto porque no era su culpa, sino que 4 años después ganó las elecciones del 16 de mayo de 1994, siendo objeto de un fraude monstruoso.
Cuando Danilo Medina apenas logró un 24.94 (con aliados) por ciento el 16 de mayo del año 2000, quedando con un 25 por ciento por debajo del ganador (Hipólito Mejía) nadie le pidió que renunciara y ahora, 12 años después (de 2000 a 2012) quiere volver a la carga.
Cuando ahora el Partido Reformista obtiene apenas un senador y pierde diputados, alcaldes y regidores a nadie se le ocurre pedir la renuncia de Carlos Morales Troncoso, que está listo para luchar por la candidatura presidencial el 16 de mayo de 2012.
Ni voy a meterme más hondo recordando que Richard Nixon perdió de John F. Kennedy en 1960 y de Edmud Brown en 1963 luchando por la gobernación de California, sin que nadie le pidiera la renuncia sino que en 1968 se convirtió en presidente de los Estados Unidos de América!
Entonces, porqué hablar de pedir la renuncia de Miguel Vargas, cuando él no es culpable de lo que acaba de sucederle al PRD, sino todo lo contrario: es que más se acerca un aglutinador en ese infierno que es el partido del fratricio.
Lo que tienen que hacer sus adversarios es ir a una Convención y ganarle la nominación presidencial para el 2012. (Si pueden).

