Más de treinta personas intoxicadas con un dulce de leche con coco fabricado en Boyá, Monte Plata, están internadas en el hospital Doctor Pedro Heredia Rojas de Sabana Grande de Boyá. En la tarde del miércoles, como es costumbre, el dulcero de Boyá ofertaba sus dulces de leche con coco, a niños y adultos que lo esperan con ansias para disfrutar su rica preparación, pero la experiencia se tornó amarga con la intoxicación masiva en los poblados a donde llega su distribución.
Los pacientes, en su mayoría niños, se encuentran en estado estable.
Ya se iniciaron las diligencias para dar con los fabricantes del dulce.
En el grupo de menores afectados hay trece niñas y cuatro varones, para un total de 17.
Según avanzaba la noche aumentaba el número de afectados en el hospital con vómitos y dolores de estómago.
Aparentemente el dulce contiene una bacteria que ha provocado las intoxicaciones, según informó a MunicipiosAlDía.com el doctor Rafael de Luna, epidemiólogo del hospital.
El trabajador ambiental Willy Torres destacó que ya tienen en sus manos muestras del producto y que serán enviadas al Laboratorio Nacional para la analítica correspondiente.
Torres dijo que una comisión se trasladó al distrito municipal de Boyá donde funciona la fábrica del dulce causante de las intoxicaciones.
Julio Gerbacio, a quien le atribuyen tener entre 38 a 42 años de edad, es reconocido como una persona seria y trabajadora, con mucho tiempo en el negocio, con el tiempo se ha ganado la confianza de sus compradores por la delicadeza e higiene que entrega sus dulces, por lo que a todos les resulta extraño la intoxicación.
Contactado por la vía telefónica, Gerbacio informó que en Sabana Grande de Boyá vendió 52 unidades de dulce, y se estima que de cada dulce comieron aproximadamente tres personas, entre ellas algunas que viajaron campo adentro, por lo que se presume que fueron afectados al igual que los demás, pero sin tener una asistencia médica adecuada.
Uno de los casos más patéticos fue el de un anciano que se presentó al hospital y por su aspecto y fisonomía débil, algunos creen que si vomita dos veces, podría perder el poco ánimo que le queda.

