El proceso de transición democrática del país pos la muerte de Rafael Leonidas Trujillo, en 1961, no ha sido color de rosa, sino que estado mancillado por un ambiente convulso fruto de derramamiento de sangre, represión, guerra civil, inestabilidad política e irrespeto a la soberanía nacional.
Con la llegada al poder del Partido Revolucionario Dominicana (PRD) y el profesor Juan Bosch en 1963, luego de ganar las elecciones el año anterior, el país da sus primeros ensayos democráticos, tras 30 años de férrea dictadura.
Sin embargo, a pesar de ser un proceso libre y democrático, que generó ilusión y esperanza en el soberano, la gestión de Bosch de limitó a siete meses al ser derrocado el 25 de septiembre del 1963, acción auspiciada por sectores facticos nacionales e internacionales.
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Para algunos entendido en la materia, el golpe de estado al profesor Juan Bosch tuvo que ver con la reforma constitucional impulsada por éste donde se priorizaba una Estado social y de derecho, así como la protección y dignidad humana.
Luego de ahí, vino el Triunvirato, un gobierno de facto que dirigió el país 1963-1965, generando esto una mayor incertidumbre al pueblo dominicano, que comenzaba a similar la democracia con vía idónea a seguir.
En el intento nacional por retornar a la Constitución del 1963, el país se involucra dos años después en una guerra civil, generando eso una intervención militar de Estados Unido, llamada “Operación Power Pack”.
El 28 de abril de 1965 inicia dicha guerra. La ocupación se prolongó hasta el 21 de septiembre de 1966 con la retirada de las últimas unidades de los 42,000 militares estadounidenses que participaron.
Según reportes de la época, en esa epopeya, que tenía al coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó como la figura central de la resistencia, murieron entre 3,000 y 5000 civiles y militares.
En medio de un país dividido: por los fieles al retorno de la Constitución del 1963 y los conversadores, llega al poder Joaquín Balaguer en 1966, una figura vinculada al Trujillismo. Su arribo al poder contó con el apoyo norteamericano.
Utilizando la democracia como punto de su partida de su Gobierno, que se prolongó por 12 años, hasta el 1978, Balaguer recurrió a la represión política y la persecución de quienes los adversaban.
Ese año el PRD vuelve al poder con Antonio Guzmán, quien de inmediato impulsa una ley de amnistía, para poner en libertad a centenares de presos políticos y permitir el regreso al país de decenas de exiliados políticos.
A unos 40 días de terminar su periodo presidencial, 4 de julio de 1982 el mandatario Guzmán se quitó la vida con un disparo en la cabeza. Sobre las razones que lo llevaron a eso públicamente no hay detalles.
En las elecciones del 1982, el PRD, que llevó a Salvador Jorge Blanco como candidato presidencial, logra reelegirse, pero dos años después, específicamente los días 23, 24 y 25 de abril de 1984 se inician una serie de protestas, donde 125 personas perdieron la vida.
La causa: que el Gobierno puso en marcha una serie de medidas económicas recomendadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Joaquín Balaguer logra retornar al poder en el 1986, pero más que represaría, se manejó con ciertas prudencias, consciente de que la sociedad había registrado cambios.
Sin embargo, en las elecciones del 1990, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), que llevó a Juan Bosch, denunció un fraude colosal, siendo unos de los comicios más polémicos de la época, en un ambiente caracterizado por insultos.
Al final el PRSC logró quedarse en el poder y cuando años después, en las elecciones del 1994, nueva vez la sombra de frauda arropa al panorama político nacional, pero en perjuicio del PRD y José Francisco Peña Gómez.
Fruto de un acuerdo político, con la intervención de gobiernos y organismos internacionales, el periodo de Balaguer se limitó hasta el 1996, es decir a dos años.
Desde ese año hasta la actualidad, el proceso electoral dominicano ha actuado con madurez, sin grandes dificultades que lamentar, excepto la suspensión de las elecciones municipales del 2020.

