Sin lugar a dudas, el señor presidente Danilo Medina ha puesto de manifiesto su capacidad y bonhomía, al principio de una gestión de gobierno caracterizada por la difícil situación fiscal.
En tal virtud, ha tratado de despertar la confianza nacional e internacional para poner al país por encima de las diatribas grupales, y poder dar apoyo a sectores y personas que muevan una sana economía nacional.
Los empresarios, los industriales, los políticos, los partidos, deben buscar la concertación de las medidas públicas dirigidas al crecimiento y desarrollo de nuestro país, junto al Presidente Medina, quien se ha preocupado éticamente de colocar entre sus tareas la de entender y conocer todas las opiniones, desde las que se generan en los grupos más humildes hasta las que exponen los más encumbrados. Podemos decir que diariamente el jefe del Estado da demostraciones, en términos generales, de despertar confianza y oír los reclamos sociales.
Es necesario lograr una mayor coordinación de instituciones y funcionarios para que las disposiciones presidenciales se ejecuten en forma más sincronizada. Por ejemplo, la sincronización casi perfecta que se observa en el área con los desastres naturales.
Del mismo modo, señalamos que resultaría más que apropiado y conveniente para la gestión actual, la atención a los planes generales de educación y salud, especialmente para que no suceda inconvenientes como los surgido con la construcción de infraestructuras escolares. ¿Por qué en ocho meses los encargados del programa no han podido encontrar los solares apropiados para estas escuelas ordenadas por el jefe del Estado?
Siga, presidente, marcando la diferencia junto a su equipo, con sangre nueva, y contará siempre con el respaldo de su pueblo y de este humilde servidor, defensor de las causas justas y amigo de los amigos.
