La Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (Edeeste) trabaja en la instalación de un nuevo sistema de iluminación en el puente Duarte, dejado a oscuras desde hace tiempo por ladrones de metales.
Los trabajos están a cargo de la Empresa Troncoso Roa, contratada por EdeEste, y de acuerdo al supervisor, Juan Pablo de los Santos, se espera que a partir de este viernes el puente esté iluminado de nuevo.
De los Santos explicó que en lugar de alambre de cobre, están usando uno de aluminio y más fino, como forma de quitarle atractivo para los ladrones de metales.
En total serán instaladas 82 bombillas de 250 watts y un transformador de 75 kilovatios, 3,200 metros de conductores triples y 400 metros de cables concéntricos.
El lucro generado por la demanda de metal ha dado lugar a que se formen grupos poderosos que roban alambres y cables de distinto grosor, entre los que se ha dicho hay involucrados hasta oficiales policiales y militares de alto rango.
En su afán por conseguir metal para lucrarse, esos criminales no reparan en dejar a oscuras no sólo puentes, sino escuelas y hospitales.
Las más afectadas con el robo son las empresas telefónicas y las propias distribuidoras de electricidad que pierden millones de pesos al año en el restablecimiento de miles de metros de alambres robados por esas bandas.
Por la logística que hay que utilizar para robar, por ejemplo, los alambres del alumbrado del puente Duarte o el Juan Bosch, se colige que los que se dedican a robar alambres son grupos bien organizados.
Se dice que para no levantar sospecha, estos grupos de ladrones utilizan vehículos identificados como brigadistas de empresas contratistas. Incluso, no se descarta que participen personas ligadas a las brigadas que trabajan en la instalación de dichos sistemas de iluminación.
Empresarios ligados a negocios de fundición han sido condenados por la justicia hasta a cinco años de cárcel y al pago de indemnizaciones millonarias, pero eso no amedrenta a quienes se dedican a esa práctica.
Otros blancos constantes de los ladrones de metales son los túneles, principalmente el de la avenida 27 de Febrero con Winston Churchill.
Esos malhechores no sólo roban alambres, sino las parrillas de metal que se colocan en los desagües de los túneles y las tapas de los filtrantes.
En lugares como el Expreso Quinto Centenario, la avenida Padre Castellanos, la esquina Josefa Brea con Federico Velásquez, los ladrones de metales no han dejado una tapa de filtrantes.
Esa situación afecta también a la provincia Santo Domingo. Y lo peor del caso es que el ayuntamiento de Santo Domingo ni del Distrito Nacional hacen nada por reponer las tapas, a pesar de que esos filtrantes al descubierto constituyen un grave peligro para la vida de quienes transitan por esas vías.

