JUPITER, Florida (Del NY Post).- Sólo el número 7 permanece igual.
José Reyes entró al terreno como un jugador de los Marlins de Miami por primera vez esta mañana a las 9:55. Estaba riendo y sonriendo, igual que como lo hacía en sus días con los Metros.
Reyes dijo está deseoso de jugar contra los Metros.
«Va a ser bien divertido, hombre», dijo. «No puedo esperar para ir al Citi Field y jugar allí. Yo pienso que va a ser excitante. …..Si nos mantenemos saludables podemos ser un equipo especial».
Reyes firmó con los Marlins por $106 millones por seis años. Hanley Ramírez se ha movido a tercera base para hacerle espacio.
Este es el mundo de José Reyes ahora con los Marlins.
«Esperamos ganar con el talento que tenemos», dijo Reyes. «La cosa que necesitamos es mantenernos saludables, si hacemos eso vamos a competir, en nuestra mente».
Reyes tambien tiene Linsanidad; esto es lo que dijo acerca del armador de los Knicks Jeremy Lin: «Es una locura. El es un tipo que también tiene un montón de energía. A los fanáticos les gusta eso. El trae una actitud ganadora, en Nueva York esa es la cosa más importante, ganar.
«Cuando estás ganando, todo es tan bueno».
Cuando pierdes, ees como la pasada campaña con los Metros.
Reyes tiene una larga historia de lesiones en las piernas. Ramírez viene de una lesión en el hombro. Pero Reyes dijo que el tope de la alineación de los Marlins va a poner presión en el equipo contrario.
«Va a ser excitante», dijo. «Nosotros sabemos lo que Hanley puede hacer».
El dejó claro que echará de menos a los fanáticos de los Metros. Reyes, de 28, había estado en la organización de los Metros desde 1999.
«Yo adoro a los fanáticos de los Metros», dijo. «Ellos fueron tan buenos conmigo. Los echaré de menos».
El ha seguido adelante, sin embargo.
«Hoy me siento en casa, es una buena sensación», dijo Reyes. «Fue un poquito diferente al comienzo, pero tan pronto entro al camerino la sensación es la misma para mí. La misma energía que tuve en Nueva York, la voy a traer aquí».
Cuando arribó al complejo poco después de las 8 a.m. el tuvo que ser guiado al camerino de los Marlins por un reportero. Reyes dijo que alteró sus prácticas de invierno «para mantener mis piernas más fuertes».
Cuando él le tiró y abanicó al primer lanzamiento que le hicieron esta mañana, el nuevo dirigente de los Marlins Ozzie Guillén bromeó: «No desperdicies nuestro dinero».
Todo es asunto de mantenerse en el campo para Reyes, quien jugó 126 juegos la pasada campaña, 133 en 2010, pero 36 en 2009.
«Si me mantengo saludable», dijo Reyes, «voy a ayudar a este equipo a ganar un montón de juegos».
Los Metros, dijo, están «en el pasado; tengo que enfocarme en este equipo. Yo ya no juego más para los Metros de Nueva York. No me puedo preocupar por lo que papasa allá. Necesito concentrarme en este equipo».
Reyes se ha mantenido en contacto con David Wright.
«Le deseo lo mejor para él; es un buen amigo amigo», dijo. «Pienso que va a tener un gran año».
Cuando le preguntaron si hablaba tonterías con Wright, Reyes comenzó a reir y dijo, «Siempre».
Ahora Ramírez es su tercera base.
«Voy a estar ahí para Hanley», dijo Reyes. «Hablé con él acerca de eso». Dijo que el lado izquierdo del cuadro interior, «podemos ser el mejor, pero necesitamos mostrarlo en el terreno».
Ramírez dijo acerca del cambio: «Nosotros simplemente vamos a ayudarnos uno al otro. No se trata de un asunto mío, sino del equipo, él va a ayudar a todo el equipo».
Reyes lució diferente porque se recortó el pelo largo. El lució más joven.
«Cuando fui a mi casa, mi hija estaba como, ‘¿Este es mi papi?’ Después de un par de días todo estaba normal», dijo.
El dijo que no le importaba que su número 7 le fue dado al coach de banca de los Metros, Bob Geren.
«Eso está bien», dijo Reyes. «Yo no estoy allá, ellos pueden hacer lo que quieran con el número 7».
El número 7 ahora pertenece a los Marlins.
En Números
.337
Líder de bateo
José Reyes se convirtió en el primer jugador de los Mets en ganar ese renglón.

