Lidia Mora
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La Terapia de Infusión Intravascular Avanzada obedece a un proceso invasivo, orientado a insertar un dispositivo de acceso intravascular en el ambiente de arterias o venas, con la intención de administrar fluidos, medicamentos, antibiótico o algún elemento que ayude a restablecer el equilibrio fisiológico de algún paciente que está complicado por alguna enfermedad, así lo explicó el doctor Gastón Cartagena al hablar de los riesgos que puede provocar una inserción incorrecta de catéter.
El especialista en bioquímica señaló que los protocolos son fundamentales en la terapia de infusión, debido a que es el procedimiento invasivo al que son expuestos los pacientes en el 95% de los ingresos en un hospital, por lo que es obligatoria la colocación adecuada para la prevención de infecciones.
“Durante este proceso se compromete la estructura de barrera de la piel, por lo tanto abre una ventana para muchas complicaciones como bacterias, microorganismo que se encuentran en la misma piel del paciente y que por estar abiertas pueden ahora migrar a través del tracto exterior que genera el catéter, al torrente sanguíneo y ocasionar infecciones que pueden incluso llevar a la muerte”, así lo expresó el doctor Cartagena.
Señala que esto es una consecuencia negativa de un procedimiento que quiere hacer el médico o la enfermera con la intención de apoyar la recuperación del paciente.
Resalta que para disminuir los riesgos existen varios factores, entre ellos que la enfermera y el médico trabajen en equipo, el otro tiene que ver con las prácticas clínicas si están basadas en evidencias, estudios, experiencia local, en entrenamiento de calidad.
Para esos profesionales los riesgos van a ser menores y otro punto es la tecnología, no solo el cateter tiene que ver, sino otros dispositivos, la administración de soluciones, los contenedores de esas soluciones, la preparación de la piel, los antisépticos que se utilizan, entre otros.

