Las negociaciones no han terminado, pero desde ya hay que reconocer como un primer triunfo del diálogo el acuerdo para aumentar un 17 por ciento al salario mínimo. La mediación del ministro de Trabajo, Max Puig, fue clave para el entendimiento a que llegaron sindicalistas y empleadores. Hubo sus momentos de tensión, lo cual es propio de toda discusión sobre un tema tan sensible como el salarial, pero fueron superados. Se espera que la misma sensatez prime en la segunda fase de las conversaciones en torno a los necesarios reajustes. Si bien los empleadores mostraron siempre apertura y buena actitud para el diálogo e incluso de mejorar su oferta inicial, los sindicalistas también jugaron su papel. El alza establece que la primera escala de salario mínimo, de 8,465 pesos, pasa a 9,905; la segunda, de 5,820, a 6,810, y la tercera, de 5,158, a 6,035. Pero al parecer se está en camino de otros acuerdos que serían anunciados el martes por empleadores y sindicalistas, con la presencia del ministro de Trabajo. El incremento era más que necesario.

